Me estoy liando. Un lío de los buenos.

15.12.2018

Llevo días sorteando cada circunstancia para encontrar en ella la parte positiva, amable y agradable de la vida.

En el trabajo, estoy disfrutando de cada detalle, de cada "gracias" y de cada abrazo que que doy y recibo a y de mis compañeros y alumnos.

Al final, de ellos aprendo todo lo que me hace estar bien conmigo misma.

A mediados de diciembre parece que el mundo paralice con las fiestas de navidad, los regalos y todas las multiactividades a las que nos invitan.

LLevo unos días sintiéndome pez en el agua, siguiendo la corriente, pero sin ver más allá de ese par de metros que constantemente, entre corriente y corriente, no me dejan ver más allá debido a la opacidad que forman cada una de las gotas ajetreadas generando tanto movimiento.


Y hoy, por fin, sin pensar en nada más, como de forma automatizada, he cogido el lápiz y he hecho la carta a los Reyes Magos. Este año todos mis deseos están dentro de un frasco transparente. He metido dentro todo lo que deseo hacer próximamente.

Luego lo he coloreado y le he añadido una pequeña tela con puntitos azules y rosas para cubrir el tapón. Me ha quedado precioso. Puedo empezar a notar la ilusión con la que voy a abrirlo pronto y coger uno de esos deseos, mirarlos y agradecerme a mí misma por haberlo conseguido.

Entonces, me he venido arriba.

He vuelto a coger el lápiz y mi cuaderno de dibujo y ahí ha salido la ilustración que te presento: "Me estoy liando".


Me estoy liando con proyectos nuevos, un lío de los buenos. Sonrío tímidamente y a la vez mis ojos se asustan con tantas cosas nuevas por hacer.

Aunque es un lío que me rodea, ya estoy empezando a tirar del hilo, con suavidad. Porque cuando termine de deshacer todo el lío, ese frasco transparente va a brillar para dar espacio a nuevos propósitos llenos de ilusión.  

Ya os contaré...