Llevamos la casa a cuestas

14.11.2018 14:00

Lo que me une a la gente que viaja en tren, son sus vidas y sus almas viajeras posando con la mía, a intervalos de días y tiempos. Viajando en el tiempo y en el espacio finito por finales de vía y cabezas de tren.

Sosteniendo en sus espaldas mochilas llenas de faenas, trabajos, y algunos con suerte, con sus sueños apunto de hacerse realidad, paseándolos entre calles nuevas o viejas. Formándolos y tejiéndolos sobre pasos y andares de prisas para no perder sus próximos trenes hacia sus nuevos objetivos u hogares, hacia  sus casas colgadas de ellos mismos, sobre sus espaldas, como mochilas tejidas a mano ,a pulso, a propósito por y para ellos mismos. 

Ese es el pulso de la vida en una estación de tren.

Con o sin sueños. Con o sin hogares.