PIENSA EN POSITIVO

03.04.2018

Una vez estaba sentada frente a mi ordenador. Y me di cuenta que últimamente nada salía como yo estaba deseando. Mi cabeza no dejaba de enviarme mensajes como; "Vaya, no me han llamado de esa oferta de trabajo" , "Hoy se ha puesto a llover en el peor momento", "No me responden ese mensaje" , "Parece que a nadie le interesa mi último post"... un sinfín de mensajes negativos que me estaban afectando directamente a mi estado anímico, físico y como consecuencia a mis acciones. Esos días no hacía nada productivo, estaba cansada y todo me parecía una montaña. Entonces ocurrió algo muy divertido. Ese día, era lunes. Llovía. Mi coche pinchó rueda de camino a la estación de tren. Llegué como pude hasta ahí. Dejé el tema de la rueda para la vuelta a casa. Llegaba justa para coger el tren que me llevaba a la ciudad. Y cuando llegué a la estación, los trenes en la dirección dónde tenía que ir ... ¡no funcionaban! La línea estaba cortada por causas desconocidas. No me lo podía creer. Seguí pensando que todo me salía mal. Entonces, en medio de la desesperación, sonó mi teléfono. Era la persona con la que tenía que reunirme en el supuesto lugar al que no iba a llegar a tiempo debido a esa avería. Bueno pues, me dice; "No hace falta que vengas. Me ha salido una urgencia familiar. Te llamo mañana y aplazamos la reunión".  - "¿Cómo?"- pensé. 

En ese instante, las nubes empezaron a moverse. Podía empezar a ver la claridad del sol en los andenes. 

En la vía opuesta a mi destino, había un tren parado. A punto de iniciar su trayecto. -"No tengo nada más que hacer hoy, me subo" - Se me escapó una risa.

Qué locura. A las tres paradas bajé. Y a pocos metros de esa estación me senté ante la playa más bonita que había estado. Aunque sé que he ido a muchas playas bonitas, mi intención de ese momento, era creer y sentir que esa era la playa más bonita en ese instante. 

Mi mente se tranquilizó. Ese iba a ser una gran día. Todo estaba yendo bien. Todo lo que me ocurría  momentos anteriores,  eran los resultados de esos pensamientos negativos, era mi mente resistiéndose a lo que realmente me tenía que suceder. Una amargura constante ante el miedo a dejar que las cosas se presentaran como tal y a dejarme seducir por lo que me tenía que llegar. 

Piensa en positivo para llenar de sonrisas el día, llenar de paz la mente, llenar de esperanza el corazón y regenerar tus pensamientos positivos que están reprimidos entre tus miedos. 

Piensa en positivo y atrae cosas y situaciones positivas. 

Piensa en positivo para proyectar tu próximo futuro desde este presente. Y vive más feliz.