Espíritu Navideño para Siempre

24.12.2018

Hoy es día 24 de diciembre, la vigilia de Navidad. Paseo por las calles del paradisíaco lugar en el que vivo. Es mi paraíso. Desde mi casa hasta el centro del pueblo hay casi un kilómetro rodeado de preciosos campos y huertos y de casas pequeñas y bonitas. Me he cruzado con varias personas a las que nunca había visto. Y al cruzarnos nos hemos regalado un "buenos días" navideño. Éste "buenos días" es distinto al de cada día. Hoy se respira mucha paz y amor en cada uno de los encuentros entre nosotros.

Al llegar al centro, la sensación ha sido la misma. Allá a dónde he ido, la gente se desea felices fiestas, tanto a conocidos como a gente por conocer. Ese espíritu navideño está hoy mucho más presente, puedo respirarlo entre calle y calle, entre cada una de las miradas con las que me cruzo.

Las terrazas se llenan de amigos sonriendo. Puedo oler los deseos de navidad entre esos humos del chocolate caliente con churros que hoy sirven en esa pastelería nueva del pueblo. Y la gente se ama y se siente mejor.

Esos deseos de cambiar sus vidas por unos días, sólo, por estos días.

Y al sentarme en un banco, con los pies bien arraigados al suelo y mi corazón abierto, respiro y dejo al aire mi deseo;

"Deseo desde y con toda mi alma que el Espíritu Navideño que hoy siento en cada uno de los rincones de mi mundo, traspase puertas, casas, creencias y regalos, y podamos respirarlo cada día del año. Deseo que la gente desee lo mejor para sí mismo y para el otro, cada día. Sin rencores. Desde esa magia Navideña, que no deja de ser la magia de la Vida comprimida en escasos 4 o 5 días. Ese espíritu, esa sensación, ese amor y ese agradecimiento hacia los otros, espero que estén presentes por y para siempre". Éste, es mi deseo.


Anna Lorita. 24 diciembre de 2018